Author: emilio

  • Alberto, explícame otra vez por qué todo es relativo

    Alberto, explícame otra vez por qué todo es relativo

    Alberto, explícame otra vez cómo todo es relativo

  • “La incapacidad de someter el área a absolutame…

    “La incapacidad de someter el área a absolutame…

    “La incapacidad de someter el área a absolutamente todas las variables que definen las variaciones, hace imposible conocer con exactitud los acontecimientos futuros. Ya que es imposible tener en cuenta los valores absolutos de las variables que pudieran llegar a afectar, obtenemos como resultado un sistema caótico en el que cualquier fenómeno del universo, por insignificante que sea, tiene el poder potencial de desencadenar una ola de acontecimientos que alteren el sistema completo”

  • Cuando pienso en el ágora griega, veo el primer…

    Cuando pienso en el ágora griega, veo el primer…

    Cuando pienso en el ágora griega, veo el primer espacio de debate público, restringido a unos pocos. Hoy, los social media prometen inclusión, pero su realidad es más compleja: algoritmos polarizadores, desinformación y control corporativo los alejan del ideal democrático. Sin embargo, siguen siendo la plaza pública de nuestro tiempo. La clave está en regularlos con transparencia, educar usuarios críticos y usarlos para revitalizar la deliberación colectiva. Así podrían dejar de fracturar el debate y convertirse en herramientas para una democracia real en la era digital.

  • Érase una vez

    Érase una vez

    Érase una vez

  • Querido amigo, te escribo para distraerme un poco…

    Querido amigo, te escribo para distraerme un poco…

    Querido amigo, te escribo para distraerme un poco. Me gustaría compartir contigo mi experiencia como ciclista eléctrico. En los últimos años me he hecho una idea realista de lo que supone usarla a diario. El verdadero punto fuerte de la bici es su minimalismo: nada superfluo, todo es esencial. Esto es aún más cierto cuando la impulsas con tus propias fuerzas. Por desgracia, muchas bicicletas eléctricas actuales no son más que juguetes, diseñadas para el fin de semana en lugar de para la vida cotidiana. He utilizado la bicicleta para todo: llevar a mi hijo al colegio, hacer la compra, ir al trabajo. Sin embargo, al vivir en la montaña, los 250 W estándar resultaron insuficientes. Durante tres años aguanté, mejorando mi rendimiento físico, pero el cansancio acumulado limitaba otras actividades. El cambio decisivo llegó hace dos años con un motor más potente. La diferencia fue inmediata: menos esfuerzo, más diversión y control total sobre la intensidad del ejercicio. Ahora mi bicicleta está optimizada para la rutina, pero las necesidades crecen: me gustaría ampliar el radio de acción a 80-100 km, para llegar a otras ciudades o a la costa. ¿El siguiente paso? Duplicar el motor y la batería, con un sistema doble para mayor redundancia y tracción integral. ¿Una ventaja inesperada que cambia las reglas y permite plantearse la bicicleta eléctrica incluso para desplazamientos largos? La red de recarga para vehículos eléctricos ya es muy extensa (supermercados, gasolineras) y cuenta con conectores estándar (tipo Mennekes). Con el cargador adecuado, recargo completamente la bicicleta en una hora. Las bicicletas eléctricas tradicionales, con baterías pequeñas y cargadores lentos, no son comparables. La verdadera sostenibilidad no viene de las grandes marcas. Comprar bicicletas carísimas, usarlas poco y tirarlas a la basura por una avería irreparable (gracias a los sistemas propietarios, p. ej., Bosch) es un contrasentido. Prefiero readaptar bicicletas ya existentes, con componentes modulares y reparables, una inversión a largo plazo que se amortiza rápidamente. La bicicleta eléctrica no lo resuelve todo, pero puede revolucionar los desplazamientos diarios de millones de personas, combinando ejercicio, practicidad y respeto por el medio ambiente. Y, sobre todo, silencio.

  • El descanso es resistencia

    El descanso es resistencia

    El descanso es resistencia

  • «Un insulto a la vida misma», de Hayao Miyazaki

    «Un insulto a la vida misma», de Hayao Miyazaki

    «Un insulto a la vida misma», Hayao Miyazaki

  • – «¿De qué trata el juego?»

– «Te encuentras…

    – «¿De qué trata el juego?» – «Te encuentras…

    – «¿De qué trata el juego?»

    – «Te encuentras en un vasto mundo abierto sin explicaciones ni objetivos claros. No hay pistas ni tutoriales: solo tú y lo desconocido. Para que todo sea aún más difícil, solo tienes una vida. Cada decisión cuenta, y cada paso podría ser el último. ¿Explorarás, sobrevivirás o desvelarás los secretos de este mundo misterioso? La elección es tuya, pero elige con prudencia».